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Ahora que la escuela comienza otra vez – Con Diseño Divino – La Semana del 14 de Octubre

Ahora que la escuela comienza otra vez

De la Palabra de Dios: Pero en cuanto a m y a mi familia, nosotros serviremos al Seor, Josu 24:15.

Los ltimos das del verano siempre me ponen un tanto triste. Y no es por cuestiones climticas, no es que me entristezca la llegada del invierno porque en realidad, donde yo vivo el invierno ya casi es un fenmeno atmosfrico y no una estacin.

No, lo que pasa es que mis hijos regresan a la escuela y se nos terminan los das lentos, sin tener que andar corriendo de un lado a otro, sin presiones. Se nos terminan los das de desayunos tarde y almuerzos juntos. La vida regresa a la rutina del curso escolar.

S, es verdad, ahora quiz no tenga tantas interrupciones mientras escribo o trabajo, pero aun as los  extrao. No s si te pase lo mismo a ti.

La realidad es que la vida es as, un ciclo, y tenemos siempre que disfrutar cada etapa. Y por eso hoy, cuando estamos a punto de comenzar otra vez la etapa de la escuela, quiero compartir contigo algunas ideas, y tambin pasajes bblicos a los que podemos aferrarnos ahora que nuestros hijos regresan a la escuela.

No somos omnipresentes, no podemos estar todo el tiempo en el mismo lugar que nuestros hijos, pero Dios s. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos,Mateo 28:20

No podemos controlar todo lo que sucede alrededor de ellos cuando estn fuera de casa, pero podemos confiar en que Dios les guardar. Todos los que temen al Seor, confen en el Seor! l es su ayudador y su escudo, Salmos 115:11.

Quiz quisieras hacer educacin en casa o que asistieran a una escuela cristiana pero por una razn u otra no puedes, no te sientas culpable. La escuela podr instruir, pero nosotras como mams podemos y tenemos que ensear valores bblicos, sembrar la palabra en sus corazones. Debes comprometerte con todo tu ser a cumplir cada uno de estos mandatos que hoy te entrego. Repteselos a tus hijos una y otra vez. Habla de ellos en tus conversaciones cuando ests en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes,Deuteronomio 6:6-7.

Ayudar a  nuestros hijos a crecer y madurar implica que les ayudemos a ser responsables y esto comienza cuando son pequeos, con sus deberes escolares. No los hagas por ellos. Dales tu apoyo. Eso les ir enseando responsabilidad.

No olvidemos que amar a nuestros hijos no puede estar condicionado a su excelencia acadmica. Es un desafo a veces porque queremos que tengan xitos y nos entristecemos cuando no todo va como quisiramos, pero no dejemos que esto se convierta en el termostato de nuestro amor por ellos. El amor nunca se da por vencido, jams pierde la fe, siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en toda circunstancia, 1 Corintios 13:7.

Considera cuntas actividades extracurriculares aadir a su horario. Un problema de esta generacin es que estamos terminando su niez demasiado rpido. Ellos necesitan tiempo para jugar, para descansar, para compartir en familia.

Prioriza cenar juntos. Parece insignificante pero ya ha quedado demostrado que las familias que cenan juntas disfrutan de una comunicacin ms abierta y mejor.

Hagamos tiempo para orar con ellos y por ellos. Oremos tambin por sus escuelas, sus maestras y maestros, sus compaeros de clase. Si todas las madres temerosas de Dios hacemos alianza en orar as, te aseguro que veremos un cambio en el ambiente escolar. La oracin ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos, Santiago 5:16b.

Cada curso escolar se presenta con nuevos retos, nuevas oportunidades. T yo solo podemos ver lo que sucede en el minuto que estamos viviendo, pero Dios ya sabe qu va a suceder cada da de este nuevo ao, confiemos en l y busquemos su direccin. Como madres muchas veces nos vemos en encrucijadas y no estamos seguras de qu camino tomar. Vuelvo a una de mis palabras favoritas: sabidura. Pidamos a  Dios sabidura y l nos la dar. No tenemos que enfrentarnos a esta batalla solas, Jess nos promete su ayuda y compaa. Pues todo lo puedo hacer por medio de Cristo, quien me da las fuerzas, Filipenses 4:13.

Mi querida lectora, decidamos amar a nuestros hijos y ayudarles a volar, tal y como Dios lo hace con nosotras. Decidamos poner en sus manos cada detalle. Decidamos en nuestros corazones que ms que nada buscaremos ser una familia que agrade a Dios y le honre. Decidamos juntas: Pero en cuanto a m y a mi familia, nosotros serviremos al Seor, Josu 24:15.

(Publicado originalmente en wendybello.com)

2016 Wendy Bello

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